¿Quién es Manuel Alemán? | ¿Quién es Manuel Alemán? |
Página 3 de 3 Por su enorme capacidad creativa y de reacción crítica, no se dejaba encerrar en los simulacros de la seducción propia y ajena. Era capaz de rectificar sin que por ello perdiera su identidad personal, pues la subjetividad grupal prevalecía sobre la individual en la orientación de sus acciones.
Precisamente, le fue
otorgado el premio internacional "Andrés Bello" del Instituto de
Cooperación Ibeoroamericana, en el Área Humanística, por su tesis doctoral
sobre Paulo Freire, posteriormente publicada con el título Praxis y Educación.
Teorías subyacentes en el sistema psicópedagógico de Freire. Precisamente, en
Praxis y Educación compara a Rogers y Freire entre sí. Para Manolo, Rogers fue
un gran humanista y un gran psicoterapeuta, pero no alcanzó a ver como Freire
toda la extensión psicosocial y política donde se insertan las relaciones
humanas. Y esto no lo dijo Manuel Alemán desde la abstracción teórica, pues
practicó durante muchos años el oficio de psicoterapeuta, descubriendo que lo
sano no está en el individuo o en la sociedad, sino en las formas en que
interaccionan y se influyen mutuamente los dos polos de tensión
individuo-sociedad.
Manolo tenía, pues,
una concepción psicosocial amplia de la psicología clínica y de toda la razón
psicológica y de las ciencias sociales en general.
Otro de los personajes
que más influyeron en Manuel Alemán fue el cura guerrillero Camilo Torres y,
por último, su maestro de infancia Don José Bermúdez.
Estos tres personajes
coinciden justamente en algo que siempre declaró Manolo: los tres rompieron los
métodos y las formas tradicionales de intervención y lectura de la realidad;
los tres terciaron contra el pensamiento dócil y dominado de la época; los tres
parten de la realidad concreta para restablecer la razón de liberación
(política, social y cultural) y la conciencia, desalienada, de los seres
humanos.
Por último: los tres
son educadores. Manolo preparaba tres cosas antes de abandonamos: revisar su
Psicología del Hombre Canario. Escribir un ensayo sobre la juventud canaria,
donde dedicaría un capítulo a los estudiantes. Además, preparaba una reflexión
sobre su maestro en Agaete, Don José Bermúdez.
Manolo no sólo era un
profesor. Profesores hay muchos. Manolo era mucho más: era un maestro. Un
maestro que transmitía conocimiento de la vida y un saber estar en ella;
actitud y capacidad, más que de descubrir las cosas importantes, de saber
reconocerlas allí donde estuvieran. Los contenidos de la psicología, la
sociología, la filosofia, la antropología o la teología (de la liberación),
cinco de sus grandes pasiones intelectuales, los enseñó en relación a estas
convicciones previas. Era y es, en la memoria, el más coherente de los maestros
que hemos tenido. |
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